
Recuerdo los días ásperos, la rabia
ardiendo en tus pupilas, ultrajadas
por la vileza impune y excesiva,
manchadas de atropellos y desmanes.
¡Cómo amaba la furia de tu boca
desbordada, sañuda, vengativa!
¡Cómo esperaba, amor, que denigraras
todo lo ajeno a mí, todo lo ausente!
3 comentarios:
Como es el amor, amamos hasta lo más malvado y feo de una persona.
Días ásperos que se recuerdan por el gesto de rechazo a lo ajeno de la boca amada.
Abrazos.
(Se me iban acumulando tus poemas. Ya me he puesto al día. Da gusto leerte)
Verbos de des-atinos; recordar, amar, esperar....habrá que utilizar otros tiempos pretéritos para seguir escupiendo un "terno" perfecto y creer que puede nombrarnos.
A mi entender, no lo hará.
Olimpia.
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