lunes 13 de junio de 2011

CXXXII




Sí: a veces también yo te miro de reojo

y sospecho que vives al margen de mis besos,

que hurtas largos minutos a mi afán de caricias

y que existes incluso cuando ya no te veo.

1 comentarios:

Simplemente Olimpia. dijo...

Es lo que tiene la avaricia...nunca se gasta.
(habra que tener cuidado al bizquear, ;)

Olimpia.