lunes 25 de julio de 2011

CXXXVII




Leo con sus dedos,
miro con sus labios,
toco con sus ojos,
y, siempre que puedo,
respiro con su corazón.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Tanta dependencia debería anestesiar-te.
Sin-sentidos, pero plácidos.

Olimpia.